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El calvario de Luna, una niña con enfermedad de Sudeck: “No podía dormir por el dolor del roce de las sábanas” Informativos Telecinco

16 enero, 2026

Enfermedad de Sudeck
  • Luna es una niña de ocho años que sufrió este doloroso síndrome, que aparece después de una fractura, cirugía o inmovilización

  • El doctor Francisco Piñal sometió a la pequeña a una intervención en la que desbloqueó los nervios que le causaban tanto dolor

Los expertos definen la enfermedad de Sudeck como “una alteración neurovegetativa que surge por una reacción errónea de nuestro organismo a partir de una fractura, una cirugía, un traumatismo o una inmovilización”. Aunque es poco frecuente, sus consecuencias pueden ser severas y generar un dolor complejo regional en el individuo, difícil de llevar (y también de diagnosticar).

Aunque sus causas no son del todo conocidas, este dolor, que puede aparecer aún habiendo cumplido con corrección el tratamiento indicado por los médicos, puede tener su origen en: que la lesión venga acompañada de situaciones de estrés importantes, que la fractura o la lesión haya sido inmovilizada durante más tiempo del necesario, que durante la fase de inflamación, algunos antiinflamatorios eviten que la regeneración se realice correctamente, que haya una lesión continua en la misma zona o que el paciente tenga una alteración metabólica.

Sus síntomas son muy notorios y molestos, hasta el punto de que algo tan necesario como dormir se puede convertir en un auténtico horror por el simple roce de las sábanas, tal y como informa la periodista Silvia Asiain. Así le ocurrió a Luna, una niña de ocho años que comenzó teniendo un dolor en el tobillo, que se confundió con un esguince, hasta que le ocurrió lo mismo en la muñeca. “Cuando me lavaba las manos, parecía como si tuviera chinchetas clavadas, no se podía soportar ese dolor”, ha dicho la propia Luna que ya no podía desplazarse con muletas, teniendo que usar una silla de ruedas.

De igual forma, tuvo que aprender a escribir con la mano izquierda porque no quería perderse las clases, pero la situación era muy complicada para ella, hasta que un fisioterapeuta le puso nombre a la enfermedad que sufría su hija Luna: el síndrome de Sudeck. Gracias a la atención e intervención de este especialista, la niña ha podido recuperar la movilidad de ambas partes de su cuerpo sin necesidad de tomar la fuerte medicación que se prescribe para esta enfermedad.

Según Ana, su madre, Luna “chillaba de dolor” cuando se metía en la cama, por lo que tuvieron que añadirle unos arcos de madera a la estructura para que las sábanas no le rozaran la piel. Hay que tener en cuenta que el edema, la sensación de quemazón y la inflamación son síntomas propios de esta patología. Síntomas que sufría Luna hasta que el doctor Francisco Piñal la sometió a una operación mínimamente invasiva, a través de la que desbloqueó los nervios que le causaban el dolor.